IT HAPPENED AT CAFÉ LEVANTE
El día que Manel y Tiago se conocieron en el Café Levante, el lugar estaba lleno de adultos hablando un poco más alto de lo necesario. Ellos eran diferentes: uno leía a Jane Austen; el otro, a Friedrich Nietzsche. Se hicieron amigos allí mismo y, casi sin darse cuenta, empezaron a intercambiar libros, visitas a la librería y a replantearse en silencio unas cuantas certezas.